UN AÑO MÁS...
Cada diciembre me alcanza la melancolia, me pone a reflexionar en lo que ocurrió en mi vida ese año con la final de torturame mentalmente, así que me detengo, regaño a mi mente y me obligo a pensar en las cosa nuevas que hice y no esperaba.
El 2023 empezó con un corazón roto, un sistema nervioso dañado, más miedos, menos ganas de relacionarme con el mundo, pero poco a poco fui sacandome adelante.
De la mano de mi psicólogo y mis ganas de volver a ser yo me jale a hacer cosas que antes no me hubiera atrevido aún así pienses que eran las más bobas.
Desde la pandemia siento que la vida ya no es igual, como si algo estuviera roto y fuera de lugar, nada tiene sentido, no sé si es ser más consciente con el paso de los años pero a este paso me hace querer regresar a mi mundo rosa mental en el que vivía.
Este fue mi año de comenzar a liberarme, de dejar de sentir miedo por cosas tan pequeñas, de ponerme en primer lugar y a mi familia también, de atreverme a ser quien siempre imagino en mi mente.
De mi esencia, comencé a cuestionarme quién soy en realidad ya que nadie somos el mismo toda nuestra vida, somos seres en evolución y creo que después de un quiebre la evolución viene recargada. Me pregunté si realmente me interesa casarme o me interesa darle el gusto al mundo de verme interpretando este papel. Si realmente quiero volver a tener otro hijo o con cargar a mi sobrino es más que suficiente. Si tener pareja es realmente una prioridad o puedo estar conmigo sola todavia más tiempo. Si es tan importante trabajar en algo que me desgasta cada día por dinero o hacer algo que me haga sentir plena sin importar si gano los millones.
Este año llegué a los 30 así que me cuestioné yo creo que todavía más. Empecé con cortar mi cabello, cosa que para muchos es básica para mi era imposible, yo con el cabello corto era como perder mi feminidad y ser una extraña pero por otro lado ansiaba cambiar lo que llevaba representando a la antigüa yo, cabello largo, chino, peinado de lado. Un día X dije es ahora o jamás me atreveré y bum! Amé el cambio, la seguridad y la felicidad que me daba cada día al despertar. Ansiaba desde hace años hacerme algo más y lo decolore y ahora soy bicolor y me siento una leona indomable.
Y yo creo que mi tema más grande este año fue el del amor. Todavía no me siento al cien para conocer a alguien nuevo, sigo cuestionandome ¿Qué hacia yo con esa persona tan horrible? ¿Por qué me quería tan poco? ¿Por qué permití esas cosas? No creo estar molesta con él más, sino conmigo y lo tonta que me siento por todo lo que dejé que pasara. Creo que nunca me había dejado pisotear de la manera en la que vivi esa relación, literal fui un tapete para un manipulador y aún me enojo conmigo y me duele lo tonta que pude ser.
A raíz de esto tengo un muro puesto que no me deja abrirme a siquiera platicar con algún hombre, mi barrera protectora esta por el cielo, no les creo ni el más mínimo halago que puedan darme y a veces me da miedo no poder quitarla y perderme de alguien que si valga la pena pero me siento orgullosa que con los que han pasado e intentado entrar a mi vida, a la primera cosa que no me vibra bien les digo adiós.
Este año que viene quiero empezarlo igual que mi 2023 en el hecho de que me dejé llevar más por la vida y fui menos dura con lo que debía pasar si o si, aún me falta ser más amable conmigo pero creo que llevo un buen comienzo y ansio que cada vez sea más plena.
Mi propósito más grande es darme viajes eso es lo único de lo que estoy segura, lo demás para mi es algo de mi día a día como cuidarme.
Seguramente me seguiré cuestionando mil cosas de las relaciones porque ese tema aún no sale de mi cabeza, pero no se preocupen aún creo en el amor.
Feliz Año Nuevo!

porque ya no escribes?
ResponderBorrar