Aqui estoy otra vez, desahogando mis penas. Todo esto es mi vivencia y mi perspectiva no es así todos y cada uno de los casos. Hace 10 años me convertí en “la mamá”. Nadie te habla de la realidad, nadie te dice de que se trata, nadie te dice que no solo tienes cambios en tu cuerpo también en tu mente y que puede llegar a ser demasiado abrumador. Te impactas cuando recibes la noticia aún y estés consciente de que puedes recibir el Sí, ver el palito te asombra. Empiezas a comer más, te dan asco cosas inesperadas, se te antojan otras raras. Todo mundo empieza a opinar y decirte todas las cosas que pueden salir mal robando tu paz y tus ganas de gozar esa etapa. Empiezas a ver como tu cuerpo crece, tu trasero se vuelve enorme, la magia hace efecto y pasas de limones a mandarinas, empiezas a ver tu panza como si tuvieras 5 días sin ir al baño, te da más sueño y ni se diga cuando ya tienes 8 meses y a duras penas duermes porque no te acomodas para ningún lado. Y eso es solo el...