Que difícil es vivir en un lugar donde no puedes estar en paz, se que no es la única ciudad del mundo y que este ya está dañado, pero sobrevivir a diario está cañón. Hay muchos tipos de violencia, pero desde mi perspectiva es por ser mujer.
Me puse a pensar en esto y es un tema que me molesta así que empezare por contarles lo que yo he vivido y creo que a mi me han pasado cosas leves, pero hasta la fecha no logro ponerme un vestido si no estoy segura que desde la puerta de mi casa y hasta que regreso estaré con alguien.
La mayoría de las manoseadas me han tocado en el metro, la primera fue una nalga y la verdad ya no recuerdo ni como fue, pero cada una de esas ocasiones me he sentido como basura cuando el que lo es, es aquel hombre que se atrevió a tocarme. De estas me he llevado tres en el metro y una nalgada en la calle la cual no discutí porque iba sola y era un borracho de la calle. Una de las que jamás olvidaré es cuando en una hora pico entré al vagón y un tipo puso su mano y me tocaba por enfrente y yo no podía defenderme de ninguna manera por lo aplastada que estaba por la gente, solo me veía fijamente a los ojos y claro como la mierda de persona que es salió corriendo del vagón en la siguiente estación. Se preguntarán por qué no hice nada, te congelas simplemente; Tu mente intenta reaccionar a lo que acaba de pasar y no lo logra y aun así quedas en shock sin entender que es lo que acabas de vivir hasta mucho tiempo después. A partir de ese día jamás me volví a meter a un vagón mixto y agradecí con todo mi ser que existan los vagones exclusivos para mujeres.
Y luego viene la más reciente, esto tiene como 4 o 5 meses y les puedo decir que desde lo que pasó no puedo salir a la calle si no es con pantalón, me da pánico usar otra cosa que no sea eso el solo pensar en usar otra cosa me causa ansiedad, y aparte usar un suéter lo suficientemente largo para tapar mi trasero y llevarlo lo más seguro posible.
Eran alrededor de las 7:30 am en mi camino diario al trabajo, ese día traía un vestido negro que me llega a la rodilla, un abrigo gris y como ya sé que una tiene que salir más cuidada que nada short bajo el vestido, cual niña de primaria cuando te ponías para correr a gusto y no enseñar los calzones.
Venia subiendo la escalera eléctrica para cruzar del otro lado y ya que no tenía prisa me paré en ella en lo que subía, de repente sentí un movimiento en mi abrigo y cuando volteó un tipo estaba levantando mi vestido y tenia el celular bajo mi ropa tomando fotos. En esta ocasión por milagro y coraje tal vez reaccioné, comencé a gritarle y pegarle insultándolo por lo que me estaba haciendo, yo quería matarlo al ver su cara de yo no hice nada cuando ¿Quién se creía el para hacer eso?
La gente me veía como loca y los policías que están para apoyarte no estaban nada cerca, a lo que después de lo que pasó solo decidí seguir mi camino y ya no supe ni para donde caminó el maldito. Mientras caminaba hacia el vagón encontré a uno y le reclamé diciéndole que como era posible que ninguno estuviera cerca para ayudarme, la verdad no pensé que reaccionaría pero le llamó como a cinco policías más y salimos corriendo a buscarlo, lo cual al final fue inútil porque nunca lo vimos.
El coraje y la impotencia me acompañaron todo el camino intentando detener mis lágrimas, pero era inútil. Cuando entré a la oficina me sentí a salvo y me desbordé en los brazos de un amigo, nunca me había sentido más sucia en mi vida a pesar de que yo no había tenido la culpa.
¿Cómo puede alguien vivir así? ¿Cómo recupero mi seguridad? ¿Cómo es que sigo viva en un lugar así?
Piensa en las mujeres que te rodean, tu madre, tus hijas, tu abuela, tus amigas y se fuerte tu también para apoyarlas cuando más lo necesiten. Si ves a alguien en una situación así ayúdale, no calles ni una pequeña escena de acoso porque nunca sabes cuando estarás salvando una vida.
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