En artículos dicen que solo tienes 3 amores verdaderos en la vida, aún creo que no es cierto porque si es así ya varias se quedaros solas.
No recuerdo exactamente la edad que teníamos pero eran aproximadamente unos 14, el era amigo de una prima; el guapo, alto, deportista y todas mías. Tenía la novia mas fea del mundo, en el momento que empece a hablarle que me hacia preguntarme si alguna vez se había visto en un espejo y dado cuenta que podía tener algo mejor (en esta etapa adolescente posesiva) la mejor opción de "princesa" era yo.
Comenzamos a platicar todos los días por messenger, si ese que si no te contestaban mandabas zumbidos como loca para que te pusieran atención, todavía extraño eso y los muñequitos tan chistosos que ponías, pero bueno por ahí no iba. Eran conversaciones tan largas que primero babeaba el teclado antes que irme a mi cama, era la relación ñoña más bonita que pude imaginar pero pues a esa edad y creo que a cualquier en realidad los hombres apenas saben escoger que desodorante quieren antes de pensar como las niñas en los cuentos de hadas.
Como era de esperarse llegó el día que me rompió el corazón, he de confesar que no recuerdo bien como fue porque tengo memoria selectiva (por no decir que soy peor que Dory) solo recuerdo estar acostada en mi cama en la madrugada escuchando música de esas cursis para llorar con mas ganas porque mi corazón había recibido su primero golpe. Aunque crean que hasta ahí quedo pues no! de alguna manera seguíamos siendo novios de messenger, ya sé es lo más tonto del mundo pero que querían? Tenía 14 a esa edad no piensas.
Pasaron varias cosas importantes en mi vida, una de ellas me llevo a vivir a otro estado y alejarme definitivamente de ese amor de adolescente que deseábamos que no tuviera fin. Según recuerdo era sábado y con lo cursi que soy decidí despedirme de ese amor en un lugar que yo consideraba romántico y él terrorífico porque así de alto como era las alturas le dan pánico. Aún así se sacrifico por mi y nos despedimos como la película romántica que yo me había planteado; nunca fue un adiós porque 11 años después nos seguimos hablando y cada cumpleaños ahí estamos por teléfono el uno para el otro.
El primer amor definitivamente jamas se olvida y creo que yo menos porque sigo pensando qué hubiera pasado si nunca me hubiera ido pero amigos como dicen el hubiera no existe y de aquí le damos paso al segundo amor, el que te hace sufrir con ganas pero te hace madurar.
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